" /> Angélica Sofía | De qué se trata la vida según el Eneagrama

De qué se trata la vida según el Eneagrama

De qué se trata la vida según el Eneagrama

Hay ocasiones en la vida en las que sentimos momentos de quiebre, especialmente cuando nos damos cuenta que por más de que tratamos de cumplir con las expectativas que la sociedad y la familia tienen con nosotros, existe una enorme frustración porque al cumplir ciertos estándares, nos hemos olvidado de nosotros mismos, de nuestros propios sueños y expectativas. No se nos permite equivocarnos, bajo los estándares de lo que para cada uno es correcto y se nos juzga por no tener nuestra vida en equilibrio. El Eneagrama nos muestra distintos caminos que nos permiten comprender que cada uno tiene unos ojos distintos con los que ve la vida, y por ser cada uno un mundo diferente, es hora de que nos cuestionemos todo aquello que nos dijeron sobre lo que se trataba la vida.

No se trata de ser perfectos, ni de sacar al juez interno y reprocharnos por no haber actuado correctamente, ni de condenar a otros por no ver la vida con nuestros mismos ojos o condenarlos por sus propios aprendizajes. Se trata de comprender que ya somos perfectos y que hemos venido al mundo a ser la mejor versión de nosotros mismos, por lo tanto cada camino tiene un recorrido y un tiempo distinto.

No se trata de salvar al mundo, tampoco de amar y ayudar esperando un te amo o un gracias de vuelta, ni de exigir amor. Se trata de recordar como amarnos eliminando la culpa y el victimismo. Se trata de aprender a decir NO a otros para decirnos SÍ a nosotros mismos. Se trata de decir sí a otros, sin prescindir de nuestras necesidades. De esta forma el amor comienza en nosotros, se expande a los demás y regresa de nuevo a nosotros.

No se trata de alcanzar el éxito, el mejor empleo o la mejor posición, cuando detrás de ello, lo que se busca es impresionar a otros o que se nos reconozca como los mejores. Se trata de la auto aceptación y la confianza, de reconocer que somos valiosos, de ser sinceros con nosotros mismos y cuando nos escuchamos, descubrimos los deseos más profundos de nuestro corazón, permitiéndonos disfrutar del recorrido, logrando, más que el éxito, la plenitud.

No se trata de idealizar a los demás, deseando vivir la vida de otros, creyendo que ellos tienen aquello de lo que yo carezco, ni vivir en el pasado ni en un idílico futuro por no aceptar el presente que tenemos. Se trata de ser auténticos y trascender siendo capaces de comprender nuestra existencia con los aciertos y aprendizajes que ésta conlleva, logrando así descubrir nuestro propósito en el mundo.

No se trata del trabajo seguro, la pareja segura, los amigos seguros, la casa segura, tampoco de vivir con miedo a perder aquello que creemos que nos permite tener una vida segura. Se trata de la confianza en nosotros mismos, de desarrollar la valentía y el coraje que nos permita ir en busca de nuevos caminos, descubriendo que cuando somos fieles a nosotros mismos, el miedo desaparece y surgen las posibilidades e incluso aquello que llamamos milagros.

No se trata de evitar el sufrimiento o el aburrimiento, ni de buscar la variedad constante o experiencias mejores que nos lleven a vivir planeando o a estar en todo lado menos en el aquí y en el ahora. Se trata de la gratitud por el momento presente, del optimismo y entusiasmo que nos conduce a vivir distintas experiencias enriquecedoras, en consciencia, disfrutando y viviendo en presencia y con amor el día a día.

No se trata de ganar una discusión, la batalla o la guerra. Definitivamente no se trata de la ley del más fuerte, ni de tener el poder o el control para evitar mostrarse vulnerable. Se trata de conectar con los miedos propios y lograr conectar con los sentimientos, así como de comprender los miedos y sentimientos de los demás, llevándonos a liderar con el ejemplo, ya que en la empatía y la tolerancia es donde radica la justicia y la verdad.

No se trata de creer que la paz mental se logra dándole la razón a los demás, diciendo siempre sí y estando de acuerdo en todo para evitar el conflicto. Se trata de reafirmarnos en nuestras propias creencias, de reconocer que nuestro tiempo, nuestras capacidades y nuestro ser son valiosos, permitiéndonos gozar de armonía constante en la relación con nosotros mismos y con los demás.
El recorrido que nos muestra el Eneagrama, es el mapa a través del cual los distintos Eneatipos o personalidades ven el mundo, con nuestra luz y nuestra sombra, y si aún estamos en este plano, es porque aún tenemos mucho que aprender para poder trascender. Por lo tanto, el equilibrio no es acerca de que todo funcione perfectamente en nuestras vidas, es más bien acerca del balance con el que actuamos en cada situación. Porque después de todo, el equilibrio no se trata de evitar el dolor o la pérdida, el equilibrio se trata de que a pesar de que nos hace falta algo o alguien, nos mantenemos de pie. Se trata de que a pesar de que alguien nos abandonó, hirió o rechazó, aun así deseamos amar y creemos que nos merecemos el amor. Se trata de que aunque hemos fracasado, buscamos y trabajamos con ansias por una segunda oportunidad. Se trata de que aunque a veces la vida nos ha puesto de rodillas, hemos aprendido sobre la humildad y hemos comenzado a andar de nuevo. Se trata de que aunque en ocasiones hemos actuado con ira o soberbia, también hemos aprendido a reconocer nuestros errores y a pedir perdón. Se trata de que aunque en ocasiones nos hemos sentido ofendidos o heridos, también hemos aprendido a perdonar. Se trata de que aunque hemos vivido dormidos durante años, nunca es tarde para despertar.

Angélica Sofía Clavijo Castañeda

2 Comments
  • LF
    Posted at 14:45h, 11 Abril Responder

    Felicitaciones Angélica Sofía…

    Valiosas apreciaciones para la vida

    Ser, no aparentar.

    A asunto complejo

    Éxitos

    Luis Fernando

    • admin
      Posted at 01:15h, 08 Mayo Responder

      Gracias Luis Fernando por tu valioso comentario. Un fuerte abrazo.

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